El ‘Doc’ Mario Suárez Riglos – El Deber – 5.12.2017

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Dr. Mario Suárez Riglos

Hiere la roca un martillo. Irreverente, lo transgrede todo; transgrede el tiempo como hojeando un libro con hojas viejas, incompletas… Aprovecha cualquier resquicio como la duda misma. Busca algo incansablemente, no hay total certeza, hay mucha fe, como la del clérigo que mira absorto la cruz. El martillo encuentra algo y calma su intensidad, apacigua sus instintos. De la roca emergen formas diminutas de organismos que millones de años atrás deambularon en mares profundos que fueron retirándose en el tiempo. El ojo experto del ‘Doc’ las escudriña con una lupa manual que nunca olvida.

La adrenalina fluye y los latidos se agolpan, como cuando encontró su primer fósil, siempre es igual cuando se descubren estos vestigios de organismos que vivieron en otros tiempos geológicos. Hay mucho respeto en él cuando se trata de abrir una página de piedra que nos cuenta una historia, que aunque no siempre completa, proporciona pistas de cómo pudo haber sido la vida en el pasado.

El día ha transcurrido vertiginosamente y se acerca la noche, el ‘Doc’ sabe que se necesitará una jornada más de trabajo, de modo que se deberá acampar en el lugar. Como su compañero, me encargo de que todo esté en orden para continuar al día siguiente.

Luego de una cena austera y frente a la fogata, abrimos la mente para una tertulia  donde la cultura, los fósiles y el irremediable hombre, están presentes. Vienen a su memoria muchas circunstancias en las que en lugar de pernoctar junto a invertebrados marinos fósiles, lo hizo al lado de huesos de dinosaurios, perezosos gigantes, elefantes sudamericanos, armadillos gigantes, etc. Pocos han tenido la fortuna de pernoctar junto a tantos gigantes. Las llamas de la fogata languidecen con las últimas Fugas de Bach o algún soneto extraviado de Neruda.

Al día siguiente, el ‘Doc’ que durmió en una colchoneta se incorpora y se acerca a la orilla del río para mojar su cara; ensimismado, observa la habilidad de un tojo que teje su nido con fibras vegetales y que cuelgan vistosamente, sabe del valor biológico de poder aún apreciar algo así.
Desde mi carpa veo al ‘Doc’ que se encuentra frente al río sumido en sus pensamientos, imagino lo que está pensando… al final, el pasado nos cuenta que la vida ha transcurrido entre eventos de florecimiento de la vida, pero también de extinción.

Recuerdo cuando conocí al ‘Doc’ como profesor de Paleontología en la carrera de Biología y que al presentarse nos dijo: “Me llamo Mario Suárez Riglos y vamos a hablar sobre paleontología”, y así fue; el resto, en lo personal, fue una historia donde conocí algo de una mente privilegiada, culta y brillante, que sigue inspirando y motivando como un fuelle intelectual incansable. Gracias ‘Doc’.

Autor: Huáscar Azurduy
Fuente: http://www.eldeber.com.bo/opinion/El-Doc-Mario-Suarez-Riglos-20171201-0086.html

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